George Inness 馃帹 La casa de la garza, 1893


脫leo sobre lienzo


George Inness (1825 - 1894) fue un pintor estadounidense de paisajes, que evolucion贸 desde el romanticismo de la Escuela del R铆o Hudson, hacia los planteamientos est茅ticos de la Escuela de Barbizon, fruto de sus frecuentes viajes a Europa y de su admiraci贸n por la obra de Claudio Lorena.

Alcanz贸 la mayor铆a de edad en la 茅poca de surgimiento de la Escuela del R铆o Hudson, cuyos artistas consideraban la naturaleza como una manifestaci贸n de lo divino. Sin embargo, Inness se distingui贸 de este grupo por el profundo grado en que las ideas filos贸ficas y espirituales inspiraron su obra. Finalmente, se convirti贸 en el principal artista-fil贸sofo estadounidense de su generaci贸n.

Adquiri贸 la mayor parte de su conocimiento sobre estructura compositiva estudiando los paisajes de los viejos maestros, especialmente Claude Lorrain, Salvator Rosa, Thomas Cole y Asher B. Durand. Tras recibir clases adicionales de R茅gis Fran莽ois Gignoux en 1843, Inness expuso por primera vez al a帽o siguiente en la Academia Nacional de Dise帽o. Se incorpor贸 oficialmente al mundo art铆stico de Nueva York cuando abri贸 su propio estudio en la ciudad dos a帽os m谩s tarde.

El primer viaje internacional de Inness en 1851 fue a Roma y Florencia; en esta ciudad conoci贸 al retratista William Page que le introdujo en los escritos de Emanuel Swedenborg, cient铆fico sueco convertido en m铆stico. A su regreso a Nueva York hizo escala en Par铆s, donde pudo ver por primera vez obras de la Escuela de Barbizon y apreciar tanto las pinceladas frescas y sueltas como la emocionalidad de sus pinturas.

En 1853 regres贸 a Europa: en Londres y 脕msterdam estudi贸 los paisajes de Hobbema, aumentando su apreciaci贸n por la expresividad de los escenarios an贸nimos de la naturaleza.

En 1855, pese a ser un encargo de John Jay Phelps, primer presidente del ferrocarril Delaware, Lackawanna y Western, en la obra The Lackawanna Valley reflexiona sobre el impacto devastador de la industrializaci贸n en la naturaleza estadounidense, convirti茅ndose en una pintura emblem谩tica para el debate sobre cuestiones ecol贸gicas y sociales.

A partir de 1860, asimilando la pintura holandesa y de la Escuela de Barbizon, en su obra podemos apreciar ricas veladuras y pinceladas sueltas y expresivas.

Durante esta d茅cada continu贸 estudiando filosof铆a: el arzobispo Richard Whately, John Stuart Mill... pero segu铆a profundamente influenciado por Swedenborg, que se hab铆a vuelto popular en los Estados Unidos a trav茅s de los trascendentalistas. Inness sinti贸 una afinidad particular con Rousseau, ya que ambos artistas sosten铆an que una fuerza inmaterial, incluso sobrenatural, generaba todas las formas de vida.

Fue un abolicionista ferviente e intent贸 alistarse en un regimiento de Massachusetts durante la Guerra Civil. Aunque no pas贸 los ex谩menes m茅dicos, organiz贸 manifestaciones, dio discursos para recaudar donaciones y conseguir voluntarios. Algunas de sus pinturas de la d茅cada de 1860 reflejan tanto la agitaci贸n como el renovado sentido de optimismo nacional que engendr贸 la guerra.

En 1863 es invitado a convertirse en profesor de dibujo en Eagleswood. En 1870, Inness y su familia comenzaron una estancia de cuatro a帽os en Europa. Durante estos a帽os cre贸 dos estilos de pinturas de paisajes: un grupo con espacios n铆tidos y geom茅tricos de acuerdo a la descripci贸n de Swedenborg del car谩cter estructurado del reino espiritual, y un segundo grupo con espacios generalizados y pinceladas ricas y gestuales.

Tras pasar el verano de 1874 en Normand铆a, Inness vuelve a Boston para realizar varias obras inspiradas en su estancia en Europa. Aunque conservar谩 su estudio en Nueva York, en 1878 alquila una finca en Nueva Jersey y durante los siguientes diecis茅is a帽os perfecciona su estilo caracter铆stico de pintura, ofreciendo espacios para la contemplaci贸n y la reflexi贸n y renunciando a presentar lugares conocidos. Una de sus frases clave de este per铆odo ser谩 que “Debes sugerirme la realidad, nunca puedes mostrarme la realidad”.

La vejez no logr贸 frenar a George Inness. Durante su 煤ltima d茅cada, visit贸 los Adirondacks, las cataratas del Ni谩gara, Nantucket, Virginia, Georgia, Chicago, California, Montreal e Inglaterra; pas贸 los meses de invierno en Tarpon Springs, Florida, donde los altos pinos casi sin ramas inspiraron obras tan aclamadas como The Home of the Heron (1893; Art Institute of Chicago). La energ铆a desenfrenada que impulsaba estos viajes es evidente en los numerosos relatos de Inness trabajando en su estudio, que a menudo se centran en su compromiso f铆sico con el proceso de pintura. Su membres铆a en la Society of American Artists, fundada en 1878 para desafiar la autoridad y el tradicionalismo de la NAD, subray贸 su compromiso con la pintura expresiva. Su postura progresista tambi茅n concordaba con su participaci贸n en el movimiento de Henry George por un impuesto 煤nico y su profunda preocupaci贸n por los derechos de los trabajadores. Muri贸 durante un viaje a Escocia en 1894.

El conjunto de obras de Inness, que comprende m谩s de 1.150 pinturas, acuarelas y bocetos, sigue siendo un testimonio extraordinario de su devoci贸n de toda la vida a la pintura de paisajes y su b煤squeda continua de nuevas t茅cnicas pict贸ricas. A menudo descrito como un tonalista, sigue diferenci谩ndose de otros artistas en su compromiso con la creencia swedenborgiana en la existencia de una relaci贸n entre los reinos natural y espiritual. Infinitamente convincentes como reflejos de la belleza f铆sica de la naturaleza, las pinturas de Inness tambi茅n nos invitan a dejar de lado nuestra inclinaci贸n a identificar lugares reconocibles en el mundo natural. En cambio, al considerar sus obras tard铆as como el Amanecer incandescente (1887), podr铆amos estar asistiendo al comienzo de la contemplaci贸n de una existencia desconocida, imaginaria, tal vez incluso espiritual.



Retrato de George Inness por George Inness Jr. 


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