Adolph von Menzel 馃帹 Vista desde una ventana en Marienstrasse (1867)
Adolph Friedrich von Menzel (1815 - 1905) fue un pintor alem谩n considerado el mayor exponente del realismo pict贸rico del siglo XIX en Alemania. Se le considera el artista alem谩n m谩s destacados del siglo XIX junto a Caspar David Friedrich. Su popularidad fue tal que sus grandes pinturas fueron r谩pidamente adquiridas por los museos de Berl铆n, pocas abandonaron Alemania.
Aunque viaj贸 para buscar temas para su arte, visitar exposiciones y encontrarse con otros artistas, Menzel se pas贸 la mayor parte de su vida en Berl铆n, y se mantuvo bastante aislado, a pesar de sus numerosas amistades.
Naci贸 en Breslavia, ciudad en la que su padre habia abierto un taller litogr谩fico; en 1832, despu茅s de haberse trasladado a Berl铆n, Adolph se vio obligado a hacerse cargo del negocio litogr谩fico por la muerte de su padre. Aunque Menzel era autodidacta, acudi贸 durante un breve periodo de tiempo a la Academia de Arte de Prusia, donde aprendi贸 con moldes de escayola y antiguas esculturas.
En 1833 publica su primera obra, un 谩lbum de dibujos a pluma y tinta, reproducidos en piedra, que ilustraban un peque帽o poema de Goethe, K眉nstlers Erdenwallen.
De 1839 a 1842 produjo 400 dibujos para libros hist贸ricos, empleando la t茅cnica de la xilograf铆a, lo que era toda una novedad en Alemania.
A la vez, Menzel hab铆a empezado a estudiar pintura por su cuenta. Sus cuadros trataban temas de la vida cotidiana, as铆 como los logros de Federico el Grande. A pesar de su aguda observaci贸n y su honestidad al representar las escenas, no ten铆a en consideraci贸n las tradiciones de la pintura oficial.
Las representaciones de Menzel de Federico el Grande le glorifican, alientan el orgullo nacionalista, al convertirse en cr贸nicas de las heroicidades pol铆ticas; por estos motivos sus cuadros fueron apreciadas por Otto von Bismarck, Guillermo I y el dictador fascista Adolf Hitler. Los dibujos privados y las acuarelas que hizo de soldados muertos y moribundos en los campos de batalla de la Guerra Austro-Prusiana en 1866 son implacables en su realismo, y nada frecuentes para la 茅poca.
Las pinturas que estaban disponibles para el gran p煤blico lograron reconocimiento dentro y fuera de Alemania: la vanguardia francesa admir贸 y copi贸 su obra
A pesar de su aislamiento confeso, cumpl铆a con algunas obligaciones sociales: acud铆a a fiestas, recib铆a honores, incluso tras su muerte fue el Kaiser qui茅n se encarg贸 de la organizaci贸n de sus funerales y camin贸 detr谩s de su ata煤d.


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