Iván Aivazovski 🎨 Mañana, 1851 y Atardecer en el mar, 1856








Iván Konstantínovich Aivazovski (1817-1900),  pintor romántico ruso, es considerado uno de los mejores artistas de marinas en la historia.​ 
De familia armenia, nació en Feodosia (Crimea, en aquel momento parte del Imperio Ruso), donde vivió la mayor parte de su vida.
En 1837 acaba sus estudios en la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo, y dedica unos años a viajar por Europa. Se instala en Italia a principios de 1840, donde sus museos le influirán artísticamente, considerándolos su segunda academia. No deja de viajar y recibir reconocimientos como las medallas de oro entregadas por el Papa Gregorio XVI o la Real Academia de Pintura y Escultura de Francia.
En 1844 regresó a Rusia convertido en un académico de la Academia Imperial de las Artes; es nombrado el artista oficial de la Armada Rusa, con el fin de pintar marinas, escenas costeras y batallas navales, por lo que estrechó lazos la élite política y militar del Imperio Ruso asistiendo a sus viajes y operaciones militares. 
En 1845 Aivazovski construyó una casa y un estudio en Feodosia su ciudad natal en la que se aísla del mundo exterior rodeado de un pequeño círculo de amigos y familiares. Es un momento de transición del arte ruso del romanticismo hacia al realismo, pero Aivazovski seguirá pintando sus marinas y manteniéndose fiel al Romanticismo durante toda su vida.
Fue uno de los pocos artistas rusos reconocido en vida y famoso fuera de su país, con numerosas exposiciones individuales por toda Europa y Estados Unidos. Su nombre se convirtió en un sinónimo de arte y belleza gracias a Antón Chéjov, que en 1897, en su obra de Tío Vania, popularizó la frase digno del pincel de Aivazovski para describir algo encantador. 
La gran mayoría de sus obras son marinas, pero también batallas, escenas armenias y retratos. 


Comentarios