Carl Larsson 🎨 Preparándose para una partida, 1902

"Fuera hace un tiempo terrible. El viento silba por las juntas de la casa y la nieve no es nieve sino agujas afiladas que se meten por los lagrimales de los ojos... Justo el momento adecuado para una partida de vira. Aquí está la bandeja llena de bebidas reconfortantes y todo lo necesario, y Karin aún no ha terminado la decoración final, que incluye el licor del convento que está sacando de la estantería. Al fondo está el altar propiamente dicho, la mesa de cartas que yo mismo he dispuesto".
Larssons de Carl Larsson; Bonniers, (1902).
Nacido en una familia pobre y rodeado de miseria, Larsson (1853 - 1919) ingresó a los trece años en la escuela preparatoria de la Real Academia Sueca de Bellas Artes, convirtiéndose en un exitoso estudiante, que trabajaba para mantenerse en el estudio fotográfico de los hermanos Roesler o como dibujante en la revista humorística Kasper.
En los periodos comprendidos entre 1877-1878 y 1880-1885 vivió en Francia donde abandona la pintura académica en favor del realismo. Cuando el Salón rechaza su obra, se traslada a la colonia de artistas escandinavos en el pueblo de Grez-sur-Loing a las afueras de París, abandona el óleo y se convierte en un destacado acuarelista de escenas sencillas y luminosas de la vida cotidiana.
En esta colonia también conoce a su futura esposa, la artista Karin Bergöö (1859 – 1928), con una profunda formación artística adquirida en la Academia de Bellas Artes de Estocolmo. Se casan al año siguiente y Karin da a luz a ocho hijos en rápida sucesión. Aunque su vida familiar pasa a ser su ocupación principal nunca dejó de ser creativa, la casa familiar de Sundborn se convirtió en el trabajo artístico de su vida mediante el diseño de muebles o la creación de tejidos, bordados y tapices, originales y adelantados a su época al introducir un nuevo estilo abstracto basado en atrevidas composiciones de colores vibrantes, estilizadas plantas bordadas y motivos japoneses reinterpretados en lino blanco y negro.
Con las representaciones de la vida familiar en el nuevo hogar en Sundborn, Carl Larsson abrió un nuevo campo artístico. Se centró en representar el lado amable de la vida después de toda una infancia de penurias: escenas cotidianas cargadas de ternura y calidez, de su esposa con sus hijos, los niños jugando, los veranos en la playa, el interior del hogar... Contribuyó a su reconocimiento y éxito que las acuarelas de su casa se reunieron en álbumes y se imprimieron en forma de libro, acompañadas de textos escritos por el propio artista. El primero y más importante de ellos fue A Home (1899) en el que empleó un estilo gráfico lineal con bloques de color coherentes, similares al arte japonés como al Art Nouveau. Las acuarelas de este libro adquirieron la cualidad de convertirse en modelos para un nuevo tipo de decoración interior, elegante e innovadora.
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